
Un yeti permanecía junto a la entrada de una madriguera de marmotas esperando la salida de algunas de ellas. Cuando salió la primera marmota, el yeti la agarró y se sentó precipitadamente sobre ella a la espera de que saliera otra, porque quería agarrar muchas. Cuando salió otra marmota, el yeti se abalanzó sobre ella y la agarró, y en el momento en que fue a sentarse encima de ella, la primera se le escapó. Y, cuando apareció la tercera, el yeti saltó de nuevo sobre ella, con lo cual se le escapó la segunda...












